Combatiente sin arma que en tu interior encuentras refugio,
combatiente sin esperanza que tu alma blandes,
tú que has perdido toda razón pero no de ser.
Luchas contra la corriente, contra galerna,
luchas a pesar de tu pesar, a pesar de no tener una pierna
que abrazar.
Por más que cure, me curen,
por más que duela, me urge.
Quiero bailar contigo tu baile de dagas,
quiero acercarme y me hagas.
Aunque las heridas no curan,
aunque las heridas se abren antes.
Deseo que no, pero supuran,
deseo que cicatricen y que paren.