Comiendo y perdiendo el calor de tu pelo
mientras el olor a café de tu boca
me evoca a la locura.
Jamás lo comprenderé,
cómo una linda boca puede dar indicaciones
bien marcadas y bien guiadas
que solo llevan a perdiciones.
Comiendo y perdiendo el calor de tu pelo
mientras el olor a café de tu boca
me evoca a la locura.
Jamás lo comprenderé,
cómo una linda boca puede dar indicaciones
bien marcadas y bien guiadas
que solo llevan a perdiciones.